Nostalgia...
Recuerdos... vivos y muertos...
Sonrisas que se convirtieron en lágrimas,
y estas que se convirtieron nuevamente en sonrisas...
Tristezas, alegrías...
Tú!
Tú,
mi dualidad constante,
me dañas a veces,
me haces féliz otras tantas...
Y así es como entramos en un juego,
donde después de tantas peleas
y la distancia generada,
llega la nostalgia,
el extrañar una sonrisa,
una voz, un consejo,
nostalgia que termina en un volver a vernos,
en retomar una amistad...
con la ligera esperanza de no volver a dañarla...
Tú y yo definitivamente una dualidad constante...




